La vida es esa sucesión de momentos y relaciones bonitas que nos hacen felices, el resto sólo es un pasatiempo. Y es que en nuestro tiempo libre cada uno hace lo que quiere, como quiere y con quien quiere.
Nuestros momentos de ocio son aquellas pequeñas vacaciones diarias en las que nos mantenemos apartados de responsabilidades y obligaciones para disfrutar de nosotros mismos; solos o acompañados alcanzamos esos momentos de tranquilidad y descanso que nos dan energía para continuar.
Cualquier opción es válida siempre que cumpla esta función, las posibilidades son muchas solamente hay que buscar la que mejor encaje con nosotros.
Todos los que compartís conmigo esta forma de entretenimiento entenderéis la mágica sensación de oscuridad, focalización y ambiente que se crea en una sala de cine durante la proyección.
Una vez apagamos todo contacto con el mundo exterior, imagen, luz y sonido se combinan para ofrecernos una gran experiencia sensorial. Cada uno debería tener sus propios hobbies; éste es uno de los míos.
A Sra. Mari.
Formulando nueva dosis informativa